Esperando que el telón concuerde con el reloj. Debía comenzar. Ya es hora de acción y no de reflexión. Como siempre, esclava de la perfección, sé que las luces esperan algo de mí que me estremece. Se que las butacas ya están firmes, idealizando futuros deseos. Sé que no sé que sé de mí pero sé que eso ahora ya no importa. Siento un suspiro que me empuja a un sueño de ya antaño. Siempre creí que el arte era la mejor creación del hombre, la más plena y la más exquisita. Logré disuadir a lo largo de está capsula en la que me veo inmersa, que era un buen sitio para que mi alma encuentre su fin. Realmente es tan bello este juego de formas inconstantes a las cuales solemos definir como el “ser” de cada humano. Pienso que esto de pensar los bellos sentimientos que se ven reflejados en el arte, puede tornar agotador. Creo que el hombre dio forma a esta creación cuando dejo de pensar, cuando dejo que su imaginación y todo su efímero “yo” camuflado en un concepto un tanto desmesurado como es el “interior”, rezumaran sin límites en una paradoja que siempre lo inquieto. Esa de encontrarle una explicación verídica a todo lo que nuestros sentidos percibieron cuando fueron concientes de su existencia.
Sé que todo esto es un interminable y colosal debate sometido a la subjetividad pura, sin ingredientes más que los que nuestra propia inteligencia y voluntad nos otorga. Pero siempre me cuestioné el sentimiento tan profundo que palpita mi corazón desde su surgimiento. Lo comprendí cuando pude enfrentarme con una pregunta un tanto capciosa: ¿Por qué creer que toda creación del hombre esconde una empírica explanación?
Cuando me di cuenta que había conquistado parte de mi misma, entendí que el entendimiento no entendía más que lo que le explicaban sus amos, más específicamente, esas dos bolas de cristal impenetrables.
Ya seguí con mi rumbo, ya todo indicaba el momento. Me encontraba extasiada. Una vez más descifre lo que balbuceaban mis propios labios, cuando en un raudo pensamiento pude comprender… claro eso mismo, no pude comprender. Fue casi imperceptible, pero todo signo dueño de la duda, ya estaba ausente a mi alrededor, fue ahí cuando me creí libre, libre para tocar las alas de ese raso y majestuoso telón..
martes, 14 de diciembre de 2010
El arte detrás del telón
domingo, 5 de diciembre de 2010
Ojala algún día vuelvan tus ganas de vivir, de lo contrario no sé si podré seguir. Tengo que ser fuerte lo sé, creo que no existe mayor banalidad que el empleo de palabras en situaciones que se adueñan de los sentimientos. Basta ya, me cansé de mi fiel amiga, la melancolía, me hace tanto mal. Pero ya es mía, puede que sea masoquismo o simplemente uno se acostumbra a convivir con sus miserias. No sé bien qué significan estos latidos tenues que no me dejan ni balbucear. Solo se me escapan lágrimas, creo que es mi nuevo lenguaje en este viaje por un mar de sollozos que no hacen más que ahogar a un inútil corazón.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Somos víctimas y culpables
Sociedad. Otra vez abarca todos mis pensamientos. ¿Cómo buscar una cierta coherencia en ella? ¿Cómo aún me quedan fuerzas para intentar comprenderla? Tantas falencias esconde que conlleva a las mayores miserias humanas. Estas mismas hoy podrían ser motivo de mi destrucción. El vulnerable destino o aquella fuerza superior que habita en cada espacio sé que logró evitarlo. Es tan fácil ver los minuciosos defectos, pero tan difícil combatirlos. Son ese arma mortal que aprieta el gatillo en todas nuestras mentes. Nuestro tenue grito de socorro ya no es percibido por nadie… siento que estamos tan solos. ¿Acaso sembramos esto? ¿O somos víctimas de otros seres que no pudieron ser fuertes ante una corriente de aberración?
Logro acariciar un trozo de esperanza que acompaña el desdén de mis pasos. Puedo ver paz, pero también odio, serán las dos caras de este mundo que gira buscando un rayo de Sol. Un viento arrasa todo, pero aún persisten almas que protestan, quizá así no se sientan tanto en soledad… A veces quisiera luchar contra esas agujas que logran torturarme, sé que tal vez sea tarde pero sé que muchos queremos ser testigos de un devenir que no sea prófugo del amor. Nunca te creas el único teniente de una causa, porque detrás mucha gente estará marchando contigo. Soy de las que piensan que los hombres somos buenos por naturaleza y también hijos de ella. Deberíamos ser más fuertes ante el pesimismo dominante, pero insisto que ser realista y apoyar un poco los pies sobre la tierra es lo mejor, observar y aprender. Callarnos. Aprender del pasado para construir un presente, donde no suframos ausencias injustas de seres que creyeron en los sueños de este mundo y que poco a poco hemos olvidado…
sábado, 6 de noviembre de 2010
Agujas de papel
Un lugar, donde escuché
Una voz, un llanto
Dolor bajo lluvia de amor.
Chaparrón dulzón
Empapó mi corazón
Lleno de melancolía
Se aferró a mi vida.
¿Por qué la añoranza
Vuelve a tocar mi puerta?
Nuevamente confía
En el desdén de mis pasos
Se observan sus sombras
Que angustiadas nombran,
El porvenir que aproxima
Un viento a la ligera
De esos ojos invisibles
Para aquel que no sienta.
Estoy y no estoy,
Veo pero aún no
Se que volvió
Pero también sé que se alejo.
Mis labios cobardes
Orgullosos del temor
No se arrepienten de palabras
Que ni el silencio oyó.
Sé su historia, y también
Su devenir, ¿Cómo? No sé
Me lo dijo aquel
“El traidor”, el mismo de ayer.
Otra vez me azota
Un suspiro que ignorante
Siguió ese reflejo
reflejo que perdido en las penurias
Se ahogó, esperando el agua turbia.
Tanta paz la inquietaba
Su vida: pura duda.
Quiero, ¡Oh, ese deseo!
Me perturba, me hipnotiza
Me obliga a callar
Y a hundirme en cenizas.
Porque su amor fue fuego
Que encendió como el Sol
Que sosegado en espinas
Pudo ser luchador.
Nada asusta a un fiel teniente
De agujas de papel
Frágiles al tiempo
Y al poder de mi mente.
La blancura de la nieve tiñe
Mis cabellos, porque la vida pasa y
La soledad ya está acompañada,
Abrazada a mi alma.
viernes, 29 de octubre de 2010
Luces que queman
¿Qué sucede cuando un amor es también un odio? No entiendo tanta paradoja. No comprendo tanta analogía. No puedo hallar el iniciador de ésto. Lo siento, si, claro que lo siento, lo pienso y me da miedo, lo hago y es como una catarsis instantánea, y las consecuencias pueden ser felicidad o miseria. Por eso no puedo descifrar el sentimiento que irradia de esta pasión. Puedo abrazarla, puedo tocarla, pero puede ser un rasgo más de mí siempre fiel obsesión. Cuando algo se torna una rutina y ya deja ser de ser un plan un tanto utópico del pasado, comienzo a aborrecerlo, No sé por qué tanta contradicción en mí, porque lucho por algo y me rindo una vez que triunfé o que al menos pude concretarlo. Realmente es asfixiante este aire pesado que transita a mí alrededor, de creer que debo ser lo que los ojos de otros desean ver. Quizá me falta un poco de egoísmo, de empezar a pensar un poquito en lo que a mi me da satisfacción, pero cuando algo depende de dos partes, suelo abocarme mas a la otra que a la que a mi persona compete. Intento alzar al máximo mi expresividad, necesito escuchar ese coro irrisorio como trasfondo de un paisaje de luces que me apuntan, y que esperan algo de mí. Ese algo que no puedo descubrir, que no sé que es. Se que lo amo, se que es la causa de gran parte de mi felicidad, desde que lo conocí mi vida cambio, esto es objetivo, pero también lo es el hecho de que me siento una inútil porque no me salen las cosas como quiero o como deberían salirme. Y ahí caemos otra vez en la responsabilidad, en la sobre exigencia, no puedo comprender que esto es algo mucho mas sentimental, que debe aflorar en mi pero no, se me hace imposible. Mi cabeza va mucho más veloz que mi corazón, no logró seguir a veces el ritmo de la vida. Hoy me siento muy miserable, te diría que hasta inservible, quizá sea por ese ego que alguna vez traiciono mi conciencia haciéndole creer que era la mejor. Soy una más… y nada más.
miércoles, 20 de octubre de 2010
Pensamientos en verso
Un pensamiento,
Sueño de la soledad,
Brilla en mí un Sol
Que presagia dolor.
Pero las apariencias,
No son de confiar,
Cuántas veces nos han engañado
Nuestra ilusión arrebataron.
El presente me cuesta transitar,
No disfruto del momento
Si no creo un Mas Allá.
¿Para qué tanto imaginar?
Si la función ya ha de comenzar,
Es la escena de la vida,
En la que debemos actuar.
Las agujas murmuran por lo bajo,
Mientras pasan instantes
En horizontes lejanos.
Mi corazón frío, susurra un llanto
Al ver a éste mundo, ya asqueado.
Emociones sin sentimiento
¿Qué es esto que nos rodea?
¿Son sólo mis ojos los que ven,
O muchos más?
Aromas sin augurios,
Flores que esperan
El llegar de esa primavera
Que aún no ha de marchitar.
Puedo observar entre mil pensamientos,
Un cielo azul lleno de esperanzas,
Que traen su luz.
Cosecho sonrisas que me hacen resistir,
Las miserias de éste mundo
Y los sueños que han de venir.
Ésta es una historia que no logro disuadir,
Entre la cruda realidad y lo bello de sentir.
Sentir que una fuerza me hace seguir
En busca de un camino
Que puedo divisar
Que se apodera del Sol
Y que anhela libertad.
domingo, 10 de octubre de 2010
Memoria del futuro
Memoria. Maldita palabra que hemos de cargar. Nuestra cruz eterna. Tantos hombres luchadores de la patria, que con su pasión, enseñaron la gloria. Esa bella palabra que construyeron a cada paso, dejando huellas de dolor. No es masoquismo, solo un intento de respuesta a esa pregunta dueña de la historia. Tanta sangre que deja sus marcas en la piel de cada argentino, no culpo aquel que no lo sienta, pero si aborrezco a aquel que no ha de respetar al luchador. Acá no hubo un culpable, como siempre la sociedad es la que aprieta el gatillo. La juventud que se adueña de la esperanza que fluye de nuestro suelo, de cada hombre portador de sueños. Hoy la juventud nos las venden como un parásito dentro del virus mayor, el mundo. Como siempre, el pesimismo y la mentira son sinónimos del imperialismo maldito que nos rodea. Tantos cipallos que hemos de tolerar. Yo solo pido respeto, pido que abrazen la paz. Basta de calumnias, el hoy ya ha comenzado, la historia seguiremos cargando. Continuemos, sin olvidar el ayer, que tanto ha ensuciado. Hoy todo está calmo, hoy somos hombres sin amos, no somos esclavos, somos sirvientes del futuro que debemos construir sin miedo al tiempo y por amor a los hombres que hicieron grande a este pueblo.